
Periodista y escritor, de lo primero tiene un título de la Universidad de Concepción, de lo segundo, obras y galardones que lo transforman en uno de los talentos jóvenes de la literatura nacional. Víctor Bascur Anselmi se gana ”la vida escribiendo cosas que leo en otros lados y haciendo que parezcan mías. Trabajo en un un diario, en un par de revistas y en otros lugares que mis empleadores no deben saber.” Además de proferir lo que él que define como pelotudeces en su twitter, Víctor ha cosechado importantes galardones, tales como el Premio Internacional Julio Cortázar, el Premio María Luisa Bombal y el Premio Biblioteca Viva, entre otros.
Pues éste ciclista roba libros es él que nos habla hoy de Lado-B, la original obra de Alfredo Rodríguez, un cómic con una propuesta narrativa sumamente particular y que naciera hace algún tiempo en internet para luego pasar al soporte papel.
Pero mejor me callo y los dejo con nuestro invitado de hoy. Víctor Bascur Anselmi y el Lado-B.
Lado B: Denle tiempo a la bomba
Me llegó envuelta en una bolsa café y yo no sabía que ese era su día de arribo, ni que quienes escribieron su trama, tramaban algo muy diferente a lo que yo esperaba. No en su fondo, sino en la forma. Y, por ende, me golpeó.
La abrí con cuidado, mi nombre afuera aseguraba que me pertenecía, pero la primera página mostraba la siguiente dedicatoria: “Para mi queridísimo Miguel a quien le hace falta sentirse más libre para soñar”. Repito, con otras palabras, pero repito al fin: yo no sabía de lo que se trataba. Novela gráfica, me dijeron, pero sólo al ver la contratapa leí que iba más allá de los límites acostumbrados en un cómic convencional.
Chucha, se equivocaron en el envío, pensé, hasta que vi la siguiente página de Lado B: El Diario de Miguel Estévez: Para Víctor… ahí caí, huevón como soy.
Lado B funcionó de principio a fin conmigo, porque no estaba preparado para su historia ni menos para su formato y todo lo que el texto y el anexo del mismo ofrecía, fue enriquecedor: Sobres de carta, un cd con el soundtrack, varias páginas escritas a mano, una foto, recortes de un diario bizarrísimo llamado Crónica Misteria y un manuscrito en una hoja de cuaderno; todo eso formaba parte de un libro que, se suponía, era una novela gráfica, un diario de vida y el testimonio de una investigación compleja.
Treinta y dos años recorre la historia de Alfredo Rodríguez, publicada por Arcano IV y lanzada a principios de mayo (aunque primero fue publicada como webcomic en b-side.cl), que parte con Alicia regalándole este diario de vida a su pareja, Miguel Estévez, en julio de 1966. Nosotros, los lectores, iremos descubriendo las circunstancias en que desapareció la mujer hace tres décadas tras cerrar una puerta que Miguel abrió inmediatamente, pero sin volver a saber de su novia sino hasta 1997.
De ficción, portales interdimensionales, anillos de poder e investigaciones demenciales, habla Rodríguez; pero también de una historia de amor y esperanza que crea un lazo profundo con los personajes y que motiva a ir buscando la respuesta a cada pregunta que el libro va dejando con su estructura coral y sus capítulos que funcionan por sí solos, que parecen no estar relacionados, pero que finalmente ensamblan perfectamente dentro de una trama mayor.
Lado B es un experimento que da resultado. Una caja de pandora de emociones y links a distintos soportes –todos necesarios- que ambiciosamente transforman un relato en un artefacto que compromete al lector y lo introduce en las distintas capas del universo de Rodríguez.
Me llegó envuelta en una bolsa café, como una matrioska desquiciada que esconde miles de reproducciones de sí misma en el interior, cada una más afectada. Leí cada una con dedicación y estando convencido de haber encontrado una de las propuestas narrativas más interesantes del último tiempo. Una de la que habrá que sellar varios ejemplares que deberán ser abiertos en 30 años más, porque si esta obra recibe lo que se merece, más allá de venderse bien o no, habrá abierto un camino por donde transiten los clásicos del futuro, de este y el otro universo. Sólo hay que darle tiempo a esta bomba.










Tuve el privilegio de adquirir y leer esta obra, y estoy totalmente de acuerdo en que se convertirá en un libro de culto, que en unos años más con todos los elementos que incorpora tendra un valor muy grande. De hecho tengo el libro hace más de un mes, en su sobre y todo y la carta interior aún no me atrevo a abrirla!!!!. Con respecto a la historia, la narrativa es genial, te involucra te emociona, te atrapa. Totalmente recomendable
Muchas gracias por tu comentario Ricardotron.
Si, soy cuadrado a veces. Pensaba que la mayoría de las historias estaban atrapadas en el papel. Pero B-Side salta afuera del libro con esquirlas reales, tangibles. Una carta, foto, hojas de cuaderno, ¡la historia salta a las manos desde las páginas, maldita sea! Alfredo pone un punto de inflexión en la publicación de las novelas gráficas que le dejará altita la vara a las que vengan. Dos pulgares arriba.
P.D.: ¿Cómo es la wá? En el mío no venía cd con soundtrack…
Pregunta: Dónde puedo conseguir un ejemplar de B-Side ? :O
Patricio, el libro lo puedes encontrar en librería Que Leo de Providencia, Galería Plop, Shazam Comics, Café Comics, y pronto estará disponible en BuscaLibros.cl
Muchas gracias estimado !
Pingback: Lado-B » Dos nuevas reseñas.
Pingback: ¿Quieres gratis el cómic LADO-B: El diario de Miguel Estévez? ¡Solo cuesta un tweet! | Los Eternautas
Pingback: Aprende a escribir con el barbón Rodríguez | Los Eternautas
Pingback: Lado B te invita a la FILSA | Los Eternautas