baudoin_troubs

Viva la vida: crónica de una ciudad que sueña, pero no duerme – Reseña

by • 23 Noviembre 2016 • Comics, Destacados, ilustración, Imperdibles, Portada, Sin capaComments (0)1730

En 1952, la pintora y poetisa mexicana, Frida Kahlo, dio por terminada una de sus obras más icónicas, Naturaleza muerta: viva la vida. Seis décadas más tarde, el vocalista de Coldplay, Chris Martin, compuso una canción y la tituló Viva la vida. Dicha frase, o acaso lema, llegó cuatro años después a la cabeza de Edmond Baudoin en forma de revelación. Y es que el mensaje que Kahlo entrega en su introspectiva pintura no es menor; hasta en el suelo más inhóspito puede crecer un jardín, o en palabras del protagonista de El gran Hotel Budapest, “Todavía quedan destellos tenues de civilización en este matadero bárbaro que una vez fue conocido como la humanidad.”

viva-la-vida

Es necesario entender y, sobre todo, sentir el peso de ese canto a la vida, si lo que se desea es adentrarse en el mundo que Viva la vida: los sueños de Ciudad Juárez ilustra. En este cómic documentado, publicado por la editorial mexicana Sexto Piso el año 2011, se advierte en sus primeras páginas la crudeza de su contenido a través de las palabras de Edmond Baudoin y Jean-Marc Troubet, autores de dicha obra: “Una mujer ‘deshonesta’ da ideas a los hombres, suscita los antiguos odios hacia la mujer. En Ciudad Juárez esto puede llegar a matarlas. Cerca de 500 mujeres asesinadas, 600 desaparecidas desde 1993 hasta el día de hoy. Estoy haciendo esta página en julio de 2010.”

La combinación de plumas no podría ser mejor. El historietista francés, Edmond Baudoin, metaforiza la vida a través del dibujo. Por eso, tal vez, al lector se le torna fácil distinguir cuál de los dos autores se encuentra al mando del lápiz en una determinada página. Como se acaba de decir, las ilustraciones de Baudoin son una especie de poesía visual, tanto así, que da la impresión que en cada trazo una parte de él se desgarra. Por el contrario, el también historietista francés, Jean-Marc Troubet, asume una posición más neutra. Así pues, mientras Baudoin extrae la médula del pesaroso sentir de los habitantes de Ciudad Juárez, Troubet recopila toda la información posible para contextualizar al lector.

 

Autoretrato de Troubs y Baudoin, en su respectivo orden.

Viva la vida es un registro gráfico de los sueños truncados de las personas que integran Ciudad Juárez, unas de las ciudades más azotadas por la violencia. Y es en ese contexto que, Baudoin y Trabout se adentran en terreno mexicano con la intención de visibilizar los problemas que rodean esta ciudad, tales como la violencia, el tráfico de órganos y drogas, y la explotación laboral. Es una cruda historia narrada, sin embargo, desde una visión bastante optimista.

Se recomienda leer Viva la vida no sólo para entender a grandes rasgos lo que sucede en este trozo de tierra ignorado por el aparato gubernamental  mexicano, sino también para acabar con el estigma que el cómic carga. Así que, si un erudito de las letras se acerca y les pregunta si acaso se aprende algo con “ese librito de dibujos”, deben contestar que  Viva la vida es una fuente documental armada con pinzas, porque combina todo tipo de fuentes; desde extractos de diarios hasta la mención de un blog que genera en el lector una especie de inmersión. Y por si fuese poco, los autores enriquecen aún más la crónica visual, añadiendo el contexto de producción de la obra (en las páginas 81 y 82 se puede observar a Baudoin trabajando en unos bosquejos, mientras Troubs trata de organizar el contenido de las viñetas). En definitiva, no se puede voltear la espalda a este cómic, y menos a los corazones endebles de Ciudad Juárez.

 

Otros artículos:

La película de Dragon Ball Z: Battle of Gods llega a Chile en septiembre
Días del futuro pasado se está viendo cada vez mejor: Imágenes de los Sentinels
El animé de Attack on Titan regresará durante 2018
Pin It

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *