Las buenas historias tienen una particularidad que en primera instancia parece contradictoria, pero que es fundamental para que trascienda. Te deben transportar a un lugar nuevo, distinto, pero al mismo tiempo se tiene que sentir familiar, cercana, personal. Desde llevarte a una “Galaxia muy Lejana….” pero al mismo tiempo reflejarte en ese joven que ansía aventura, igual que tú; a transportarte a otros países en otras épocas, en la piel de alguien completamente distinto a ti, pero en la cuál puedes sentir su dolor, su pena y su alegría. Esto es lo que hace Le bleu est une couleur chaude (El Azul es un Color Cálido), cómic francés de Julie Maroh que narra la historia de una joven adolescente lesbiana y su despertar sexual, al mismo tiempo que lucha con su propia identidad, y lo complejo que es aceptarse en una sociedad conservadora y castigadora. Y aprovechando que se conmemora el Orgullo Gay, nos parece más que apropiado compartir nuestras impresiones respecto de esta obra.

Yo soy hombre, heterosexual y ciertamente esta historieta me puso en un lugar nuevo, a través de una relato poderoso, con personajes reales, con situaciones tristemente cotidianas la artista logró hacerme entender un poco más lo que significa ser esa persona, y eso es lo que hace una gran obra, logra que empatices, que independiente del personaje principal, puedas sentir lo que él o ella sienten, por esto y mucho más, El Azul es un Color Cálido es nuestro segundo Cómic Esencial.

Corría el año 2010 y Glénat lanza a las estanterías Le bleu est une couleur chaude, un cómic con una trama minimalista y dramática, que narra la relación de dos mujeres lesbianas, en la Francia de los noventas hasta la primera década del 2000. Emma, una artista gráfica, lee los diarios de Cleméntine, el gran amor de su vida quién recientemente ha fallecido debido a una adicción a ciertas pastillas. En los escritos la mujer puede ver la historia de su relación, desde los ojos de su fallecida pareja, al mismo tiempo que descubre su lucha interna por aceptarse como homosexual, y lo importante que fue Cleméntine para terminar de crecer y sentirse completa como persona.

Arte interior por Julie Maroh

Julie Maroh en esta narrativa nos ofrece una historia sumamente íntima, un recorrido en la vida de una mujer lesbiana que comienza a descubrir su sexualidad y a lidiar con lo que conlleva pertenecer a una minoría. Es un relato hermoso y triste, que nos pone en el lugar de alguien que la sociedad ha decidido calificar como un paria, sólo por el hecho de querer a alguien del mismo sexo. En términos de arte a primera vista el cómic no destaca demasiado, pero como todo en esta obra, al adentrarse en ella el trazo de Maroh te envuelve y te lleva a conocer a los personajes, ha vivir sus vidas, a través de una gráfica sobria, sumamente eficiente, pero también muy sensual cuando hay que serlo, sin erotizar a los personajes en momentos que no corresponde; éstas, Cleméntine y Emma se sienten reales, no estás frente a modelos o monstruos, estás frente a mujeres y hombres como tú o como yo, que odian y aman, que son personas con problemáticas cotidianas y no por eso menos dramáticas que tal vez un cómic de escala más épica, pero que se puede sentir lejano, a diferencia de esta historieta que es en extremo cercana y familiar. Otro aspecto interesante es la paleta de color, el mundo de Azul es un Color Cálido invierte lo que normalmente entendemos como valor de los colores, al establecer la premisa que para la personaje principal el color azul representa amor y alegría, la artista decide usar una escala de tonos grises con el azul como el protagonista, marcando la también la narrativa como una donde el personaje principal, independiente de vivir situaciones adversas, presenta un crecimiento positivo. Es cuando irrumpe la paleta de colores cálidos que vemos a Emma caer en desgracia y ella misma romper con esa felicidad que tanto luchó por alcanzar, algo además muy propio de todos nosotros, sabotear en muchas ocasiones nuestra existencia.

Junto a lo anterior un buen artista de cómic se reconoce por su narrativa. Varias veces he comentado que no sirve dibujar como Alex Ross u Sean Murphy sino entiendes que éste es un arte secuencial y narrativo, que tu principal labor no es ser preciosista o despampanante con tu ilustración, sino eficiente y orgánico al momento de contar una historia. En este caso Julie despliega una estructura clásica, pero efectiva, con viñetas de líneas rectas, salvo en la secuencia que funciona como una temprana crisis y clímax de la historia, donde vemos el uso de líneas diagonales y una brillante falta de diálogo que resalta el momento como uno distinto en la trama del cómic y genera dramatismo y tensión construyendo una gran escena.

La simetría de las viñetas se rompe al entrar en la crisis

En términos de guion simplemente enfatizar lo ya dicho, los personajes son tridimensionales, se sienten honestos y humanos, falibles todos, se traicionan a sí mismos y a los demás, pero son capaces también de entregar amor y felicidad. Lo mejor de la obra es que realmente logra ponerte en el espacio de una persona homosexual, entiendes sus luchas (evidentemente hasta un cierto punto), lo complejo de su situación y lo difícil que es llevar, en muchos casos, una doble vida negando en sociedad lo que realmente eres en términos sexuales, y que obviamente también definen mucho de tu persona.  Si bien a ratos puede resultar una aproximación un poco adolescente en términos de la narrativa utilizada, no debemos olvidar que estamos frente a una historia tipo Coming-of-Age, o sea el viaje del personaje principal desde la juventud a la adultez, y lo vemos a través de diarios que también son típicamente adolescentes, independiente si la persona sigue o no con este hábito una vez ya llegada la madurez (que personalmente me pregunto cuando ocurrirá).

Los personaje de Maroh se sienten reales y honestos

Para cerrar no queda más en insistir que lean esta obra. Pueden encontrarla en español bajo el sello Dib-buks y ciertamente no se arrepentirán, no sólo porque es un excelente cómic, sino también una conmovedora historia, la cuál además fue adaptada en la cinta La Vida de Adelle. Los dejo con el tema principal del filme para que tengan una banda sonora al leer la maravillosa Azul es un Color Cálido, nuestro segundo Cómic Esencial.

 

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