Siempre es doloroso cuando tenemos que despedir a algún prócer de nuestro arte. Vivimos en una época en que muchos de los autores clásicos pasan a otro plano de existencia y nos dejan con algo que es inmortal, su obra. Hace ya algunos días fue encontrado muerto en su departamento, Steve Ditko, uno de los ilustradores más influyentes y enigmáticos de la historieta norteamericana, co-creador junto a Stan Lee del discutiblemente más popular de los personajes de Marvel, el Hombre-Araña, además de otros grandes personajes como Doctor Strange.

De personalidad reclusa, Ditko fue un revolucionario del cómic, que decidió vivir la vida alejado del circuito comercial en Estados Unidos, pero que su nombre e influencia nunca fue desconocida para los miles de cultores de la historieta. Su obra va mucho más allá de lo que desarrolló en Marvel, tristemente nos ha dejado a sus noventa años y en este artículo revisamos algo de su legado, su particular vida, así como su particular forma de ver el mundo.

A pesar de pasar la mayor parte de su vida en la Gran Manzana, Steve Ditko no es un neoyorquino. Nació el 02 de noviembre en Johnstown, Pensilvania, hijo de inmigrantes checoslovacos/ucranianos. Heredó su entusiasmo por los cómics de su padre, un talentosos carpintero, además de obras influyentes como el trabajo de Finger y Kane en Batman de los años cuarenta, y The Spirit de Will Eisner. Tras la Segunda Guerra Mundial se unió al ejército e ilustró historietas para el periódico del ejército en Alemania.

Primera portada desarrollada por Steve Ditko. The Thing #12

Luego de su baja del ejército se muda a Nueva York y estudia bajo la tutela de Jerry Robinson, sí, el mismo creador del Joker, en la Escuela de Caricaturistas e Ilustradores de Nueva York, que luego en 1956 se transformaría en la Escuela de Artes Visuales (SVA) en NYC (dónde además enseñaba Will Eisner). Comenzó su carrera trabajando en el mismo estudio con otros artistas que serían colosos de la industria, tales como Jack Kirby y Joe Simon. Es aquí donde laboró como entintador y encargado de desarrollar fondos. En 1953 vende su primer trabajo en cómic como artista principal, la portada para The Thing #12 y dentro de éste, una historia de ocho páginas titulada Cinderella, editada por Charlton Comics. Con esta editorial Ditko trabajará hasta 1986, cuando tuvo que cerrar sus puertas. Es también aquí donde crea su primer superhéroe, el Capitán Atom (1960), que en la década de los ochentas pasaría a conformar la galería de DC Comics). Un año después, en 1954 contrae tubercolosis y se ve forzado a volver a la casa de sus padres en Johnstown

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Una fotografía de Ditko junto a la imagen de Peter Parker

n 1956 retorna a NYC, y comienza a trabajar para Stan Lee en Atlas Comics (luego sería Marvel Comics), Ditko en un comienzo desarrolló principalmente títulos relacionados al misterio y el horror, ya que los cómics de superhéroes estaban de “capa caída”, pero en 1962 crearía junto al fructífero escritor, el Hombre Araña. Ditko se usaría a sí mismo como inspiración para el alter ego del héroe, Peter Parker, que lucía muy similar a la época del artista en la secundaria. Es con la creación de Spider-Man y la galería que Lee desarrollaría con Kirby, que el género superheroico toma un segundo aire y llevaría las narraciones a un lugar más empático, donde los protagonistas dejaban de ser seres infalibles, y pasan a ser personas con conflictos y errores como el resto de la gente, aunque con habilidades que los diferenciaban del resto pero que muchas veces también serían su carga. Según Bradford W. Wright en su libro  Comic Book Nation: The Transformation of Youth Culture in America (Nación de Cómics: La transformación de la Cultura Juvenial en América), Stan Lee habría sido rejuvenecido creativamente con la llegada de Ditko, así mismo como el género de spandex; “Lee apreciaba la habilidad de Ditko de enfatizar la debilidad y fragilidad de sus personajes. Efectivamente fue capaz de mostrar la humanidad del héroe adolescente“, refiriéndose al arácnido. El oriundo de Pensilvania fue el responsable directo del look del héroe, como bien indica Abraham Reissman en un perfil del dibujante para Vulture. Su traje rojiazul, la máscara de luchador, las posiciones de maestro de yoga (Yogi) fueron todos aportes de Ditko. Lee fue el de la idea de hacer que el héroe fuera un adolescente, alejándose del típico arquetipo de belleza grecoromana de los héroes de los 40´s. Pero uno de los aspectos que más marcarían al personaje sería su forma de moverse. Es en este título que Ditko demuestra que es un artista distinto, su dominio de la anatomía humana, la representación de lo kinético y su convicción de dibujar personas comunes físicamente y no modelos brindan a Spider-Man todos los elementos necesarios para ser un éxito.

 


Una de las secuencias más famosas hecha por Steve Ditko

 

Arte de Ditko para Dr. Strange

Pero no sólo Spider-Man y Capitán Atom componen la gama de personajes de Ditko. Además de la clásica y variopinta alineación de villanos (como Dr. Octopus, Sandman o el Duende Verde) que luchan hasta hoy contra Parker, junto a Lee también crearon al Doctor Extraño, en 1966. Héroe de lo Oculto que tuvo su cinta propia en 2016 y que jugó un rol esencial en Infinity War. Es en este título que Ditko y Lee lograron mezclar el trabajo de la primera mitad de los cincuentas, enfocado en lo paranormal junto a lo superheroico, entregándonos un personaje muy particular que ciertamente expandía los límites del conflicto que hasta ese entonces el género ofrecía. Lo cierto es que en un comienzo Stan Lee no estaba demasiado entusiasmado respecto del personaje. En una entrevista el guionista declara que “Bueno estamos trabajando en un nuevo personaje para Strange Tales, sólo un relleno de cinco páginas llamado Dr. Strange. Steve Ditko va a dibujarlo. Tiene algo así como un tema de magia negra. La primera historia no es particularmente buena pero podemos hacer algo con él. Fue idea de Steve.” Esto no sólo demuestra lo importante que Ditko fue en el desarrollo del maestro del ocultismo, sino también lo complejo que Lee era de trato con sus propios colegas y subalternos. Si bien la historia efectivamente no fue de lo más brillante, el arte de Ditko comenzó a explorar mundos donde las leyes de la física no aplicaban, de alguna forma Ditko introduce una base pictórica para la representación de los estados alterados por drogas en el cómic, a pesar que el artista no tuviera esa intención y que en su fuero interno era un conservador y seguidor de la filosofía del Objetivismo. Ese mismo año Ditko abandona Marvel, un día simplemente terminó todos los trabajos que debía reralizar por contrato para Doctor strange y Spider-Man y anunció su retiro de las dependencias. Lee fue notificado de esto por Sol Brodsky, director de producción, pero tal como venía ocurriendo hace algún tiempo, Stan no salió de su oficina para hablar con el talentoso Ditko y así terminó la etapa del artista en la Casa de las Ideas. Vuelve a Charlton Comics donde crearía dos icónicos personajes. Uno fuertemente inspirado por su filosofía de vida.

 

Un mundo que no respeta las leyes de la física. El arte de Ditko en Dr. Strange

 

El Objetivismo y Steve Ditko

Mi filosofía, en esencia, es el concepto del hombre como un ser heroico, con su propia felicidad como el propósito moral de su vida, con la productiva realización como su más noble actividad, y con la razón como su único absoluto. –Ayn Rand, Apéndice de La Rebelión de Atlas

The Question creado por Steve Ditko

Ayn Rand o Alisa Zinóvievna Rosenbaum fue una filósofa rusa creadora del Objetivismo. Una filosofía que sostenía, entre otras cosas, que el hombre pertenecía  a una realidad independiente de su mente, que la única manera que éste pueda habitar y dominar dicha realidad era obedeciéndola, y que el individuo debía velar por sí mismo y por nadie más. Esto quiere decir que cada persona debía tener como meta principal su propio bienestar en una suerte de egoísmo racional, dónde dicha razón además debe ser lo que motiva al hombre a actuar, negando cualquier emocionalidad o subjetividad en el proceso de entender el mundo y tomar decisiones, por lo tanto también negaba el altruismo y la religión (ya que es por naturaleza subjetiva, sin una base racional) como elementos integrales de la vida de alguien. Debido al carácter egoísta de esta escuela de pensamiento, el sistema político que mejor se ajustaba a dicha forma de vida era el capitalismo laissez-faire o puro.

Es bajo estos preceptos que Ditko llevó su vida e impregnó su labor. Como decíamos, en 1966, de vuelta en Charlton Comics, Ditko crea dos personajes que hoy habitan el Universo DC. El Bicho Azul y The Question. El segundo, un detective con una máscara que lo hacía lucir como un hombre sin rostro, poseía la moralidad binaria que caracteriza el Objetivismo, donde sólo puede existir lo bueno y lo malo, y dónde el rostro del personaje era claramente una alusión a la necesaria negación de la emocionalidad que Rand escribió en sus escritos. Con el tiempo este personaje sería la inspiración para Rorschack, el icónico y ultraviolento investigador en Watchmen de Moore y Gibbons.

 

Steve Ditko y una crítica visión sobre el mundo de la época

Luego vendría Mr. A que debutaría en la revista Witzend #3 en 1967. También un detective con gabardina y fedora, a diferencia de The Question éste tendría una máscara metálica en el rostro, nuevamente negando la emocionalidad, al tiempo que no despojaba al personaje de los rasgos humanos, jugando con el concepto de superhombre que desarrolló Nietzche. El nombre del héroe derivaba de la ecuación del Objetivismo A=A o A es A, una idea que Rand toma del Principio de Identidad de Asristóteles y que habla sobre la naturaleza binaria de todo lo que existe. Un algo es ese algo y no otra cosa. Por ejemplo el amor es amor y jamás será odio, o la Justicia es Justicia y jamás será Fechoría. Entonces nuevamente caemos en la premisa que solo existe el blanco y el negro, lo que motiva a Mr. A a repartir justicia en las calles de su ciudad, sin jamás siquiera relativizar las circunstancias o los crímenes contra los que luchaba. “Es sólo mediante principios blancos o negros como el bien o el mal pueden ser conocidos y medidos. No hay principios grises, corruptos. No hay justicia neutral. Permitir a un hombre eludir el castigo por un acto de maldad es un insulto para la víctima, para todos los que son buenos y para la justicia” recitaba el personaje en la revista Witzend #11. La verdad una ética algo habitual en la moral de los héroes de la época, pero que nunca antes ningún autor había sido tan directo en reconocerlo, o siquiera en buscar transmitir ideas filosóficas a través de sus obras de forma tan explícita.

Secuencia de Mr. A por Steve Ditko

 

Es también por estos años que Ditko trabajaría para DC Comics, creando a Halcón y Palomo (1968) y The Creeper (1968). Nueve años más tarde crearía también a Shade the Changing Man, todos ellos héroes de particular moral y con historias poco tradicionales. Y es que así era Ditko, su personalidad se mezclaba directamente con su trabajo. Es ésta personalidad la que poco a poco lo hizo alejarse del mundo, recluirse de la escena del Noveno Arte norteamericano, aunque nunca dejar de producir trabajo tanto personal como para la industria.

En el tiempo Ditko seguiría elaborando títulos variados. Muchos de ellos mediocres tales como Mighty Morphin Power RangersTiny Toons Adventures, and Chuck Norris Karate Kommandos. Desde 1968 que no volvería a conversar con los medios, y su comunicación en general lo haría a través de ensayos que desarrollaba en muchas ocasiones de forma autogestionada  y que eran complejos de conseguir, teniendo que ordenarlos por correo o encontrarlos en algunas pocas tiendas de cómics en Nueva York. Su constante conflicto con Stan Lee seguiría a través de las décadas, con el escritor constantemente minimizando su aporte en la creación del Hombre Araña, e incluso del Doctor Strange, a pesar que cuando recién se lanzaba reconocía que la poco inspirada historia del mago surgió de la mente del dibujante. De todas maneras colaboraría con Marvel de nuevo, y en 1992 incluso crea un nuevo personaje que pronto será adaptado a formatos audiovisuales, la Chica Ardilla. Realizará obras sumamente íntimas e interesantes como Tsk! Tsk! (2000), donde el Objetivismo y su vida, en particular sus mayores frustraciones, configuran un ensayo ilustrado sobre valores y declaraciones que el artista comparte con sus seguidores, expresándose a través de su obra como nunca quiso hacerlo a través de otros medios.

Ditko ironiza respecto de la contribución de Stan Lee en la creación de Spider-Man (Tsk! Tsk!)

Y así se fue, en medio de una soledad por opción, fue encontrado en su departamento en Manhattan sin vida el 29 de junio, cuando ya llegaba a los noventa años de edad. Su muerte recién se rebeló el viernes 06 de julio, y es que hasta en esto Ditko fue esquivo con la información. Su carácter intransigente y su personalidad hermética siempre serán motivo de especulaciones e incluso desagrado para quiénes lo conocieron o siguieron su trabajo. Pero su obra es innegable y de seguro se volverá aún más importante con los años. De un Spider-Man ahora tenemos al Doctor Extraño, que luego de sus dos apariciones cinematográficas (más una breve participación en Ragnarok) se convirtió en un personaje de gran importancia para Marvel. Así de seguro también ocurrirá con The Creeper, Halcón y Paloma y muchos otros que poco a poco encontrarán su camino hacia un público más masivo. Sino lo conocías hasta hoy no te sientas mal, créeme, él así lo hubiera preferido. En su última entrevista dada en 1968 Ditko dijo: “Nunca hablo de mí. Mi trabajo soy yo. Lo hago lo mejor que puedo y, si me gusta, espero que le guste a alguien más”. Y sí su trabajo es él, entonces Ditko no ha muerto, vivirá por siempre en nuestra cultura y tendrá un legado que muchos, aunque más conocidos que él, jamás podrán superar.

 

 

 

 

 

Fuentes: The Verge
Wikipedia
Vulture
El País

 

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