En los últimos días polémica ha causado el regreso a Chile del argentino Cristian Dzwonik, mejor conocido como Nik, quien participará de la primera edición del Festival de Autores Santiago (FAS 2018).

El creador de Gaturro tiene confirmada su presencia en el evento gratuito, el cual es organizado por las editoriales agrupadas en la Corporación del Libro y la Lectura y que nació tras el quiebre con la Cámara Chilena del Libro que las terminó alejando de la última edición de la Feria del Libro de Santiago (Filsa).

Sin embargo, y como detallamos en esta nota, su presencia generó el rechazo de artistas, fanáticos y diversas de la comunidad comiquera nacional, llevando a juntar firmar para expresar su repudio a la participación de Nik en las FAS, pues se está hablando de un festival de autores y al argentino le pesa en contra un fuerte historial de plagios a colegas, como Quino.

Esto nos llevó a revivir una conversación que en Los Eternautas tuvimos en 2013 con el creador de Gaturro a propósito de su participación en la Filsa de aquel año, donde le consultamos sobre estas acusaciones de plagio y el argentino se defendió sosteniendo que lo que existen son “chistes similares” y que no hay denuncias en su contra. 

-Tu trabajo te ha llevado a recibir varias críticas. ¿Cómo respondes a la acusación de supuesto plagio a la obra de Quino o incluso a otros artistas argentinos, donde varias de las tiras tienen una considerable similitud con lo que has realizado?

– Vamos por parte. Quino nunca hizo ninguna denuncia. Hubo un anónimo que puso dos tiras parecidas y, desde que tengo 11 años y fui a la Escuela de Carlos Garaycochea -un maestro argentino-, siempre en el humor gráfico me di cuenta que era un tema recurrente. Ver cómo personas que publicaban mucho y trabajaban mucho y, antes de Internet, llegaban todos a entregar a la revista que era semanal o mensual y muchos, al darles un tema, llegaban con dibujos similares. Si ocurría antes que había menos dibujantes, disponibilidad y acceso, cómo no va a ocurrir ahora, si tú tienes 50 mil chistes publicados, no haya dos, tres o cuatro parecidos. De hecho, hay una página en Internet que recopila chistes parecidos de todos los humoristas conocidos. Incluso, hay chistes míos hechos por otros después, pero a mí jamás se me ocurriría decirle a nadie: ‘¡Ché, hiciste este chiste después que yo!’.

La polémica tira con el plagio de Nik a Quino.

“Yo sé cómo es el mecanismo operativo, sé que tenemos un tiempo limitado, nos sentamos, tenemos temas similares y si les ha pasado a todos, ¿por qué no te va a pasar a vos? Que haya tres, cuatro, cinco chistes parecidos en una carrera tan larga, bueno, esta página demuestra que le sucede a muchos, especialmente a los que tratamos de hacer un estilo de humor más costumbrista, más ‘normal’, más identificatorio con el lector y no un estilo más loco, más suelto y llamativo. Si uno rompe tanto las reglas, por supuesto que es más difícil que se parezca”, aseguró el argentino.

Descartando plagio, Nik apuntó a que “hay chistes similares. Yo tengo mi carpeta propia de chistes a los que no se me ocurriría decirles nunca, pero hasta ahora denuncias no hay. Lo que hay es Internet, que es el libre mundo donde todos opinamos lo que queremos y me parece bárbaro, fantástico y, de hecho, en Twitter me escriben mucho por ese tema. Yo contesto y muestro los otros blogs, y demases”.

Esta conversación es de hace cinco años y si bien en aquella fecha aseguraba que no existen denuncias, lo cierto es que no hay que ir muy atrás para encontrar nuevas acusaciones de plagio en contra de Nik.

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